- Miedo y ansiedad.
- Enfado y frustración.
- Aburrimiento.
- Exceso de confianza.
- Pesimismo y depresión.
- Entusiasmo y búsqueda de emociones.
viernes, 2 de abril de 2010
Acceder a nuestro experto interior
martes, 2 de marzo de 2010
Aprender a tener suerte
jueves, 25 de febrero de 2010
Busque información, no operaciones
domingo, 20 de diciembre de 2009
Una recopilación de artículos sobre la intución en el trading
Evitar sabotearse a uno mismo (video)
La importancia de escucharse a uno mismo
El trading, la intuición, el cerebro y el cuerpo
El poder de una sola premisa
La importancia de las corazonadas en el trading
Hacia una teoría cognitiva del rendimiento de los traders
lunes, 26 de octubre de 2009
Evitar sabotearse a uno mismo - Vídeo
lunes, 21 de septiembre de 2009
Hacia una teoría cognitiva del rendimiento de los traders
Supongamos, no obstante, que pensamos en el trading en términos subjetivos: cómo se presentan las ideas al trader. Por ejemplo, el trader experimenta algunas ideas como corazonadas subjetivas y tendencias que ha sentido; otras ideas pueden expresarse como ideas explícitas y planeadas. Adicionalmente, otras ideas pueden manifestarse en forma de imágenes de lo que el trader cree que ocurrirá. Otras ideas pueden tomar la forma de analogías y metáforas, unas veces en base a los mercados, otras en base a otras esferas de conocimiento completamente distintas.
Además, los traders en el mismo mercado, mirando a los mismos datos (técnicos, fundamentales, etc.) pueden procesar la información de forma muy distinta. Al igual que tenemos combinaciones únicas de rasgos de personalidad, también poseemos distintos estilos cognitivos.
El miedo, la codicia, el exceso de confianza, el estrés, el riesgo y la incertidumbre pueden afectar al rendimiento cuando estas emociones sacan a los traders de sus estilos cognitivos normales y efectivos. Bajo presión, un trader conceptual puede actuar impulsivamente por una corazonada. Un trader intuitivo puede empezar a pensar demasiado conscientemente en los mercados. El trader que razona en imágenes o metáforas puede volverse demasiado orientado al detalle, analizando cuando debería estar sintetizando.
Esto sugiere limitaciones al entrenamiento habitual de los traders, que tiende a centrarse en estrategias y emociones, no en el proceso cognitivo por el que se generan ideas y se expresan como operaciones. Los traders pueden entrar en una mala racha, no sólo por los desajustes en el mercado o por el estrés psicológico, sino debido a cambios sutiles no reconocidos en cómo procesan la información.
Me parece que un marco de referencia cognitivo para pensar sobre el rendimiento en el trading es muy prometedor y encaja bien con mis observaciones de los gestores de los fondos hedge. En mi próximo artículo sobre este tema, ofreceré un ejemplo específico y desarrollaré algunas de las implicaciones de esta perspectiva para entrenarse a uno mismo.
Traducido del original: Toward a Cognitive Theory of Trader Performance
domingo, 16 de agosto de 2009
La importancia de las corazonadas en el trading
Lo que están descubriendo los científicos neuro-cognitivos es que la emoción – esas corazonadas – desempeña un papel tremendamente importante en la toma de decisiones. Eso es especialmente cierto al tomar decisiones rápidamente en situaciones de riesgo e incertidumbre. Un excelente artículo del New York Times capta cómo las corazonadas son cruciales en el campo de batalla. El artículo deja claro que el cuerpo a menudo siente el peligro antes de que el cerebro lo identifique.
Un hecho fundamental que mantiene ocupados a los psicólogos en el mundo de las finanzas: las emociones asociadas con la presión por rendir – los legendarios miedo y codicia que tan bien conocen los traders e inversores – son más fuertes que las pistas emocionales que nos dan nuestras corazonadas. Cuando estamos frustrados o nos confiamos demasiado, sin darnos cuenta anulamos las sutiles señales que nos envía nuestro cuerpo al detectar patrones de peligro u oportunidad.
Una implicación importante es que los traders experimentados – al igual que los soldados experimentados – generalmente saben más de lo que saben que saben. Sólo pueden acceder a su conocimiento implícito, no obstante, si están en un estado receptivo. Esto es por lo que las técnicas para mejorar un estado tranquilo de concentración pueden ser tan útiles para el rendimiento en el trading.
Demasiado a menudo, nuestro diálogo interno ahoga nuestras corazonadas. En otras palabras, estamos hablando solos cuando deberíamos estar escuchando.
jueves, 30 de julio de 2009
El poder de una sola premisa
¿Y si, a veces, ya reconociese los patrones del mercado, generase ideas de trading sólidas y gestionase bien el riesgo? ¿Y si en realidad no necesitase trabajar en sus problemas de trading en absoluto y, en vez de ello, simplemente necesitase aprovechar las influencias que le permiten operar bien?
¿Y si todo lo que tuviese que hacer para tener éxito ya fuese parte de usted y de lo que hace? ¿Y si el único cambio que necesitase fuese ser más consistente en sus puntos fuertes y competencias?
¿Seguiría buscando el consejo de los gurús? ¿Seguiría buscando respuestas en los últimos indicadores y sistemas? ¿O se dedicaría a convertirse en el mejor usted mismo que pudiese ser – sacando lo mejor de dentro de usted – con la confianza de que las respuestas que busca han formado parte de usted todo el tiempo?
Traducido del original: The Power of a Single Premise
viernes, 10 de julio de 2009
El trading, la intuición, el cerebro y el cuerpo
“Realizamos juicios no sólo valorando las probabilidades y las consecuencias, sino también (y principalmente) evaluando sus atributos emocionales”.
Esto tiene relación con la hipótesis del “marcador somático” de Damasio: que juzgamos lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo, en base a sus consecuencias emocionales, y que asociamos ciertos estados corporales con estas consecuencias. Cuando decido no comer una comida que es mala para mí, no es una decisión completamente razonada y abstracta. Más bien, la decisión está imbuida de una sensación física de desagrado cuando estoy conectado emocionalmente con las consecuencias de tomar ese alimento.
Estos marcadores somáticos ayudan a explicar la sensación (literal) que desarrollan los traders con respecto a los mercados tras una exposición prolongada a los patrones de oferta y demanda. La decisión de comprar o vender está imbuida de pistas físicas asociadas con la pérdida y la ganancia: esos marcadores somáticos orientan nuestras decisiones y acciones.
Normalmente pensamos en la oportunidad como una función de variables de mercado: volumen, volatilidad, tendencia y similares. Pero, ¿y si la oportunidad es más una función de la capacidad de uno mismo de acceder a sus marcadores somáticos? ¿Podría ser esto el motivo por el que los traders ven tan a menudo las emociones como el enemigo de una buena operativa?: el “ruido” del exceso de confianza, el miedo o la avaricia ahogan los marcadores más sutiles que nos alertan sobre el riesgo/peligro y la recompensa/oportunidad.
Si cultivásemos habilidades (auto-hipnosis, meditación) para calmar el flujo de pensamiento y emoción, ¿mostrarían los traders que hubiesen internalizado los patrones de mercado un acceso superior a su aprendizaje implícito y mejoraría su rendimiento? Ésta es un área de investigación prometedora.
Traducido del original: Trading, Intuition, Brain, and Body
lunes, 6 de julio de 2009
La importancia de escucharse a sí mismo
La pérdida de disciplina es la principal preocupación de los traders que buscan ayuda psicológica. Pero igual de importante es la tendencia relacionada a no escucharse a uno mismo, aunque esto normalmente no se identifique. Muchísimas veces, sabemos lo que tendríamos que estar haciendo y no actuamos. A veces por dudar de nosotros mismos, otras veces por miedo, otras por escuchar a los demás, en vez de a nosotros mismos. Sabemos – y en algún nivel incluso sabemos que sabemos – pero no escuchamos a ese conocimiento. Esto tiene una doble consecuencia: una oportunidad perdida, pero también una pérdida de confianza. Es difícil seguir confiando en nuestro juicio si continuamente nos traicionamos conductualmente a nosotros mismos.
Una vez que hemos realizado el duro trabajo del análisis – hemos estudiado los datos, leído las noticias, observado los gráficos, hablado con compañeros – corresponde al modo implícito del cerebro realizar la síntesis. Sin los datos que provienen de las largas horas de observación, la mente no tiene nada que sintetizar: primero necesitamos observar muchos patrones antes de que podamos reconocer esos patrones en tiempo real. Pero si no nos escuchamos a nosotros mismos – si nos quedamos anclados en el análisis, o si tenemos tanto ruido mental que no podemos centrarnos en nuestra síntesis – perdemos esas muchas horas de aprendizaje.
A muchos gurús les gustaría que les escuchase en busca de consejo. La única sabiduría, no obstante, proviene de escucharse a uno mismo.
Traducido del original: The Importance of Listening to Yourself



