lunes, 30 de noviembre de 2009

La psicología del tamaño de las posiciones

Para comenzar este tema, volvamos al artículo sobre cómo el drama crea el trauma: al asignar a las posiciones un tamaño mucho mayor de lo normal, generamos unas grandes oscilaciones en nuestros beneficios y pérdidas en dólares, lo que a menudo se traduce en grandes oscilaciones emocionales – y el subsiguiente daño emocional.

Si hay algo más frustrante que equivocarse en los mercados es tener razón y a continuación no participar en esos movimientos.

A menudo esto ocurre porque, en nuestro intento de maximizar las ganancias, asignamos un tamaño tan grande a nuestras posiciones que somos incapaces de asumir las correcciones normales cuando el mercado se mueve temporalmente en nuestra contra.

Un gran ejemplo me ocurrió un viernes. Estaba corto desde última hora del jueves y observé cómo el mercado se movía en mi contra por la noche y después lo hacía fuertemente tras el informe de ventas de viviendas el viernes por la mañana. Puesto que había asignado un tamaño moderado a la posición pude soportar la corrección, porque vi que no estábamos rompiendo por encima del rango lateral de varios días. Y si hubiésemos perforado al alza ese rango, la pérdida no habría arruinado mi semana.

Si hubiese asignado a la posición un tamaño mucho mayor, es mucho más probable que hubiese abandonado una buena operación. Cuando opero con un tamaño razonable, estoy dispuesto a arriesgar 5-10 puntos del ES para ganar 10-20 o más. Cuando me apalanco al máximo, comienzo a traducir esos 5-10 puntos a dólares – y eso me lleva a tomar decisiones por miedo, de forma reactiva.

El propósito de los objetivos de beneficios que publico cada mañana antes de la apertura del mercado vía Twitter (subscríbase aquí) es proporcionar una medida relativa del movimiento de mercado probable. Cuando veo una fuerte presión vendedora (TICK de la NYSE negativo; mucho volumen golpeando el bid en Market Delta) con un volumen relativo mayor, formulo la hipótesis de que probablemente alcancemos el nivel de precios S3. Mi cometido en ese punto es simplemente aguantar en la operación, asegurarme de que las dinámicas del mercado no cambian significativamente y formular una salida basada en el comportamiento del mercado una vez que se alcancen mis niveles.

Si estoy procesando cuánto estoy perdiendo (sobre el papel) en cada corrección en contra de la tendencia, nunca aguantaré el dolor de ir ganando ni conseguiré la recompensa que justifique mi riesgo.

La capacidad de aguantar en una operación está muy infravalorada. Tendemos a centrarnos en las entradas, salidas y en la próxima operación, y en la próxima – constantemente buscando qué hacer. A veces, no obstante, la estrategia más rentable es no hacer nada y simplemente permitir que sus operaciones se desarrollen. Eso requiere una moderación del tamaño/riesgo – y una especie de paz interior y satisfacción con las posiciones en las que está  y en las apuestas que realiza.

Traducido del original: The Psychology of Position Sizing

viernes, 27 de noviembre de 2009

Algún consejo sobre timos de “firmas de trading propietario”

Parecen salir de todas partes: firmas denominadas de trading propietario que cobran grandes honorarios por el entrenamiento/educación y después asignan x mil dólares en “poder de compra” a los traders – que pagan comisiones y otros gastos. La cantidad de capital realmente asignada es un pequeño porcentaje del poder de compra y es un porcentaje modesto de lo que pagaron por la “formación”. Una vez que las comisiones y los gastos (y/o pérdidas) se comen la pequeña base de capital, la carrera de trading se termina y la firma propietaria (que nunca planeó ganar dinero con la operativa del trader) se embolsa las comisiones.

Ejerza la debida diligencia y el sentido común cuando estas empresas se muestren muy dispuestas a realizarle “una oferta”. Este modelo, sea lo que sea, *no* es el trading propietario que realizan las firmas respetables. Si una empresa le ofrece una buena formación a cambio de unos honorarios, puede que sea una buena inversión. Pero no permita que unas vagas promesas de entrar en una empresa de trading propietario le induzcan a realizar unos pagos que no haría normalmente.

jueves, 26 de noviembre de 2009

El poder y la impotencia en el trading

¿Opera desde una posición de poder o de impotencia?

El verdadero poder es ser capaz de *no* operar cuando las condiciones no son las adecuadas para usted.

El verdadero poder es ser capaz de operar con posiciones más grandes – y no gestionarlas de forma distinta – cuando tiene una fuerte convicción, con una buena lógica, en una idea.

El verdadero poder es perderse una operación y tener la calma de saber que puede capturar la siguiente.

El verdadero poder es ver que una gran idea no ha funcionado – y a continuación utilizar esa información para invertir su posición y ganar.

El verdadero poder es ver una corrección en contra de su posición como una oportunidad, no como una amenaza.

El verdadero poder es introducir sus operaciones con calma cuando ve que los demás se frustran.

El verdadero poder es ver una posición moverse a su favor y saber que lo peor que puede ocurrir es que no gane dinero en esa operación.

El verdadero poder es pasar horas preparándose, ver el escenario para el que se ha preparado y a continuación actuar decisivamente en el momento adecuado.

El verdadero poder es ser capaz de apartarse de la pantalla mientras la operación está desarrollándose.

El verdadero poder es operar sobre los movimientos que ve, en vez de sentir la necesidad de predecir los que no se han materializado.

El verdadero poder es saber que puede perder en una operación o en  un día en concreto y aun así terminar la semana en números positivos.

El verdadero poder es una cuenta bancaria saneada que le mantenga durante las épocas flojas en el trading.

Espero que pueda operar siempre desde una posición de poder.

Traducido del original: Power and Powerlessness in Trading

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cuando los sueños sobre el trading parecen ser fantasías

Para que se hagan una idea de desde cuándo me gusta la música gótica, les diré que estoy escuchando una de las canciones del álbum “Violent Acts of Beauty” de London After Midnight mientras escribo esto (en Halloween).


La canción, no obstante, es sobre la decepción: lo que ocurre cuando todo lo que sentía que era perfecto y puro no era más que una fantasía.

Prácticamente todos los traders que he conocido han pasado por ese periodo devastador de dudas. Los que tienen éxito pasan al otro lado, en el que las fantasías se ven reemplazadas por realidades duras – pero útiles.

La fantasía es que comenzará a operar y, en unos meses, se ganará la vida estupendamente. Será su propio jefe, hará lo que le gusta, ganará un montón de dinero y tendrá tiempo para todo lo que es importante en la vida.

Eso no ocurre. No en unos meses. Ni en el trading, ni en ningún campo profesional.

Uno no toma unos palos de golf por primera vez y, en unos meses, juega en un torneo de la PGA. Uno no sale a escena por primera vez y, en unos meses, consigue un contrato en un escenario de Broadway.

Mucho de lo que nos frustra en el trading no es el trading en sí, ni los mercados. Son las expectativas – las expectativas poco realistas – que tenemos en el trading. Las demandas que nos hacemos a nosotros mismos. Las fantasías que nos atrapan.

Comienza como aprendiz y primero se hace competente. Sólo tras eso alcanza ese nivel de élite de maestría en el que se puede ganar la vida con su rendimiento.

Pero si tiene que hacerse competente antes de alcanzar la maestría, eso quiere decir que cuando comienza *no es competente*: es incompetente. No es tan fácil aceptar esa realidad. Al principio, cuando comienzo a darle a los palos de golf o a tocar el piano, durante varios meses no voy a impresionar a mucha gente. Y no pasa nada.

Porque al principio no tiene que ser bueno; tan sólo tiene que mejorar.

Y mejorar.

Y mejorar.

Sean canta acerca de “ir a mar abierto y… vas a decirme adiós”. Matar nuestras fantasías y expectativas poco realistas parece una especie de suicidio. Algunas personas no pueden renunciar a ellas. Pero una vez que entra en ese mar, encuentra un “yo” distinto: alguien que encuentra oportunidades en la adversidad y orgullo en los esfuerzos reales, que siempre suponen un desafío y a veces son desgarradores, pero que son los que definen el camino hacia el éxito genuino.

martes, 24 de noviembre de 2009

Una docena de pensamientos sobre el estrés y la emoción el trading

Todo el mundo tiene un nivel de stop-loss: para algunos es un precio, para otros es un nivel de dolor.
  • No son el estrés y la emoción los que interfieren con el trading; son el estrés y la emoción que se producen cuando el trading se convierte en algo personal: cuando se trata de usted, en vez de tratarse de la oferta y la demanda.

  • La medida de un trader es lo duro que trabaja cuando los mercados están cerrados.

  • Buena parte del mal trading es hormonal: demasiada testosterona o demasiada poca.

  • Cuando los traders no llevan la cuenta de sus resultados es porque no los quieren saber.

  • Los mejores traders tienen una pasión por los mercados; los peores tienen una pasión por operar.

  • Cuando se trata de la historia de los mercados, sólo hay dos elecciones posibles: operar conociéndola u operar ignorándola.

  • Recientemente me encontré con un operador intradía que estaba operando el cruce EUR/USD con un alto apalancamiento. Salió una noticia en Europa y el mercado pasó disparado por el stop-loss mental del trader. El trader no tenía ni idea de que iba a publicarse un informe económico a esa hora; tan sólo estaba mirando a los patrones en un gráfico. Eso representa lo peor del trading.

  • Perder un trabajo o no querer un trabajo de 9 a 6 no es una buena razón para dedicarse al trading.

  • Los mercados tienden a moverse en la dirección del mayor número de stops.

  • Los mejores traders no están relajados *y* no están nerviosos. Están alertas.

  • En el fondo, los traders que no se preparan no creen que merezcan ganar. Siempre gravitamos hacia lo que nos merecemos.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Visión previa y revisión de su trading

Un artículo reciente describió la importancia de los bucles de aprendizaje para desarrollar la maestría en el trading. Iría más lejos y diría que los atletas, artistas y traders de élite alcanzan su condición convirtiéndose en máquinas de aprender: el rendimiento se convierte en un estímulo para el aprendizaje y el aprendizaje se convierte en un estímulo para el rendimiento. Los bucles aseguran que el aprendizaje se vuelva acumulativo, no simplemente el mismo conjunto de lecciones aprendidas muchas veces.


Los bucles de aprendizaje pueden desglosarse en dos componentes: la visión previa y la revisión. La visión previa de su trading se refiere a fijar sus planes al comienzo del día, tanto con respecto a los mercados como con respecto a la operativa de esos mercados. La cuestión clave de esta visión previa es: “¿Qué quiero conseguir hoy?” Quiere identificar claramente lo que haría que el día fuese un éxito para usted: lo que constituiría una buena operativa del mercado de hoy. Esta visión previa consiste en establecer intenciones y metas: es un proceso de cara al futuro que guía nuestro comportamiento a lo largo de un día de trading.

La revisión consiste en repasar el día de trading y evaluar su propio rendimiento. ¿Consiguió lo que se propuso? De ser así, ¿cómo consiguió sus metas y cómo podría trasladar ese logro a la operativa de mañana? De lo contrario, ¿qué interfirió con sus metas de buena operativa? ¿Cómo puede lidiar con esas interferencias de forma efectiva mañana? Revisar también incluye revisar los mercados: ¿Cómo operamos? ¿Qué tal identificó las oportunidades? ¿Dónde estaban los mejores patrones? ¿Qué podría haber hecho mejor?

Cada día para el que se prepare, cada día que repase: la combinación de ambos le mantendrá en su papel de entrenador de sí mismo. También le mantendrán camino de la maestría y el rendimiento de élite.

En mi libro sobre mejorar el rendimiento de los traders, cito al General George Patton: “El valor es el miedo aguantando un minuto más”.

El entrenamiento, observo, proporciona ese minuto extra.

Preparar y revisar día tras día crea la fuerza interior y la confianza  para avanzar incluso en las condiciones más difíciles.

Traducido del original: Previewing and Reviewing Your Trading

viernes, 20 de noviembre de 2009

La voluntad de prepararse para ganar: la clave del trading de éxito

Uno de los desafíos del trading es actuar a la vez como trader y como entrenador: ejecutando las operaciones, pero además trabajando en mejorar el rendimiento. He descubierto consistentemente que el tiempo y la energía que los traders dedican a entrenarse a sí mismos tiene una correlación positiva con la longevidad de sus carreras. Eso tiene sentido desde un punto de vista del rendimiento: ningún atleta o artista disfrutaría de una carrera larga y exitosa sin practicar y trabajar en sus habilidades.

En mi libro sobre mejorar el rendimiento de los traders, hago hincapié en el concepto de “bucles de aprendizaje”. Son actividades en las que el rendimiento se ve seguido de la evaluación y la fijación de metas, seguidas de más rendimiento centrado en las metas. Estos bucles son característicos del rendimiento experto; para ser exactos, impulsan el rendimiento experto:
“A menudo hablamos sobre la maestría como si fuese una cualidad que uno posee. Una persona es un experto, otra no. Esto hace que parezca que la maestría es una cuestión de o todo o nada. Las investigaciones nos dicen, no obstante, que la maestría es un proceso – uno que se desarrolla a lo largo de un considerable periodo de tiempo” (pág. 9)

Entrenarse a uno mismo a menudo fracasa porque el tiempo y el esfuerzo del trader no están estructurados de una forma que apoye el proceso necesario para convertirse en un experto. En vez de haber ciclos de aprendizaje, no hay una dirección definida. Se cometen errores y nunca se adopta un enfoque concreto de esfuerzos dirigidos a la mejora.

Esto es por lo que vemos entre los atletas de élite un intenso espíritu competitivo, en el que el enfoque de la competición es contra uno mismo. Es una pasión, no sólo por el juego, sino por el proceso de auto-mejora. Eso es por lo que Michael Jordan o Tiger Woods compiten mucho después de cuando podrían haberse retirado financieramente. No se trata del dinero: se trata de ganar – y para eso tienen que ser lo mejor que puedan ser.

El entrenamiento de uno mismo comienza reflexionando:
  • ¿Qué estoy haciendo bien que me funcione?

  • ¿Qué estoy haciendo que me está costando dinero?

  •  ¿Cuáles son mis puntos fuertes?

  • ¿En qué estoy más flojo?

  •  ¿Cómo puedo aprovechar aún más mis puntos fuertes?

  •  ¿Cómo puedo minimizar mis debilidades?

  • ¿Qué puedo hacer hoy que mejorará el rendimiento de ayer?

  •  ¿Qué puedo aprovechar de ayer para mantener un buen rendimiento?

  • “La clave no es el deseo de ganar… eso lo tiene todo el mundo. Es el deseo de prepararse para ganar lo que es importante” observó el entrenador de baloncesto Bobby Knight. Es ese deseo el que mantiene los bucles de aprendizaje y desarrolla la maestría.