viernes, 20 de noviembre de 2009

La voluntad de prepararse para ganar: la clave del trading de éxito

Uno de los desafíos del trading es actuar a la vez como trader y como entrenador: ejecutando las operaciones, pero además trabajando en mejorar el rendimiento. He descubierto consistentemente que el tiempo y la energía que los traders dedican a entrenarse a sí mismos tiene una correlación positiva con la longevidad de sus carreras. Eso tiene sentido desde un punto de vista del rendimiento: ningún atleta o artista disfrutaría de una carrera larga y exitosa sin practicar y trabajar en sus habilidades.

En mi libro sobre mejorar el rendimiento de los traders, hago hincapié en el concepto de “bucles de aprendizaje”. Son actividades en las que el rendimiento se ve seguido de la evaluación y la fijación de metas, seguidas de más rendimiento centrado en las metas. Estos bucles son característicos del rendimiento experto; para ser exactos, impulsan el rendimiento experto:
“A menudo hablamos sobre la maestría como si fuese una cualidad que uno posee. Una persona es un experto, otra no. Esto hace que parezca que la maestría es una cuestión de o todo o nada. Las investigaciones nos dicen, no obstante, que la maestría es un proceso – uno que se desarrolla a lo largo de un considerable periodo de tiempo” (pág. 9)

Entrenarse a uno mismo a menudo fracasa porque el tiempo y el esfuerzo del trader no están estructurados de una forma que apoye el proceso necesario para convertirse en un experto. En vez de haber ciclos de aprendizaje, no hay una dirección definida. Se cometen errores y nunca se adopta un enfoque concreto de esfuerzos dirigidos a la mejora.

Esto es por lo que vemos entre los atletas de élite un intenso espíritu competitivo, en el que el enfoque de la competición es contra uno mismo. Es una pasión, no sólo por el juego, sino por el proceso de auto-mejora. Eso es por lo que Michael Jordan o Tiger Woods compiten mucho después de cuando podrían haberse retirado financieramente. No se trata del dinero: se trata de ganar – y para eso tienen que ser lo mejor que puedan ser.

El entrenamiento de uno mismo comienza reflexionando:
  • ¿Qué estoy haciendo bien que me funcione?

  • ¿Qué estoy haciendo que me está costando dinero?

  •  ¿Cuáles son mis puntos fuertes?

  • ¿En qué estoy más flojo?

  •  ¿Cómo puedo aprovechar aún más mis puntos fuertes?

  •  ¿Cómo puedo minimizar mis debilidades?

  • ¿Qué puedo hacer hoy que mejorará el rendimiento de ayer?

  •  ¿Qué puedo aprovechar de ayer para mantener un buen rendimiento?

  • “La clave no es el deseo de ganar… eso lo tiene todo el mundo. Es el deseo de prepararse para ganar lo que es importante” observó el entrenador de baloncesto Bobby Knight. Es ese deseo el que mantiene los bucles de aprendizaje y desarrolla la maestría.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Superar las malas rachas en la vida y en el trading


(Texto de la foto: La próxima vez llévala a un restaurante de verdad, ¡maldito tacaño!)

Todos tenemos periodos en la vida en los que nada funciona. Incluso las galletas de la fortuna en el restaurante chino se burlan de usted. Una operación tras otra sale mal. ¿Para qué molestarse?

Todos llegamos a ese punto: las mismas leyes estadísticas que aseguran rachas ocasionales de operaciones perdedoras  también garantizan rachas de acontecimientos negativos en nuestras vidas. Y eso sin tener en cuenta las distintas formas en las que podemos contribuir a esas rachas mediante la amplificación del pensamiento negativo.

Muchas rachas comienzan como una simple racha de mala suerte. Una vez que se meten en nuestras cabezas y comienzan a afectar a nuestras acciones se convierten en círculos viciosos.

Una habilidad clave es reconocer cuando las series de operaciones perdedoras o los acontecimientos en la vida representan simplemente mala suerte y cuando indican problemas más profundos que deben abordarse. Cualquiera puede tener una mala relación, dos, tres… en algún momento el denominador común en la miseria termina por ser uno mismo. De forma parecida, una semana perdedora en el trading, una segunda, una tercera… todas recaen dentro de las expectativas normales. En algún punto, no obstante, el patrón diverge tanto de las expectativas que es necesario realizar algunos cambios.

Demasiado a menudo, los traders se impacientan con los periodos normales de rendimiento plano y con las pérdidas modestas y comienzan a modificar sus métodos. Abandonan lo que hacen mejor en busca de respuestas externas. No se dan cuenta de que el trading, como la vida, rara vez ofrece una suave curva ascendente de resultados positivos. Hay largos periodos de rendimiento plano a veces y hay periodos de reveses.

A menudo vale la pena aprender de los periodos de rendimiento inferior y ajustar lo que uno está haciendo. Eso es distinto de abandonar nuestros puntos fuertes. Siempre, siempre, identifique lo que haga mejor y lo que le funcione a usted. A continuación, avance a partir de ahí, hágalo más consistente. La forma de salir de una mala racha puede encontrarse a menudo en las cosas que está haciendo que no le van mal.

Traducido del original: Overcoming Slumps in Life and Trading

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La psicología del trading y el riesgo de ruina

Un lector comentó con respecto al reciente artículo sobre el estado de ánimo y el trading que estaba intentando mantener la calma tras perder el 17% de su capital en tres días de trading. Le honra que expresase su deseo de hacerlo por su familia.

Pero, claramente, esto no es una cuestión de su estado de ánimo. Es un problema de su gestión del riesgo.

Si opera frecuentemente, es tan sólo cuestión de tiempo antes de que experimente rachas de tres, cuatro y cinco pérdidas. Pueden ser de operaciones perdedoras, días perdedores o semanas perdedoras. Las leyes de la estadística dictan que incluso si acierta el 60% de las operaciones o es rentable el 60% de los días o semanas, tendrá rachas de cuatro pérdidas consecutivas el 2,56% del tiempo. Opere lo suficiente y, sin lugar a dudas, ocurrirá.

Por supuesto, si los mercados cambian y entra en un periodo en el que su porcentaje de operaciones ganadoras disminuye, las probabilidades de esas rachas de operaciones perdedoras consecutivas aumentarán considerablemente. Con unas probabilidades de ganar del 50%, tendrá cuatro operaciones perdedoras consecutivas el 6% del tiempo.

¿Por qué es esto importante?

Necesita ser capaz de capear esos periodos financiera así como psicológicamente. No puede estar tan apalancado que una racha normal de operaciones perdedoras le ocasione grandes pérdidas en su cuenta.

Recientemente, el rango máximo-mínimo diario del S&P 500 (SPY) se ha expandido, con unos cuantos días por encima del 2%. El rango medio de 20 días está en torno al 1,3%. Sólo hay dos formas de perder el 17% en tres días: operar con instrumentos con mucha volatilidad u operar con un apalancamiento muy alto. Ambos pueden ser mortales cuando comete un error grave.

A mí lo que me ayuda es definir un nivel en el que dejo de operar por lo que queda de año. En otras palabras: ¿cuál es el máximo que estoy dispuesto a perder en un año antes de cerrar el quiosco? Digamos, a modo de ejemplo, que estoy dispuesto a arriesgar el 15% en un año para ganar el 30% o más. Eso quiere decir que, si comienzo a acercarme a ese límite del 15% – tal vez en incrementos del 5% – reduciré el tamaño/riesgo de mis operaciones, al darme cuenta de que no estoy operando bien. Si soy proactivo en esta reducción, no debería  alcanzar nunca el nivel en el que dejo de operar y nunca debería perjudicar en exceso mi cuenta.

Un plan de riesgo global como éste ayuda a los traders activos a fijar límites de pérdidas diarios. Al saber que puedo tener rachas de pérdidas simplemente por azar y al saber que perder el 15% en un año hará que tenga que dejar de operar, no arriesgaré más del 1% de mi capital de trading en un solo día. Eso a su vez, me dará una idea del tamaño de mis posiciones en cada operación.

Cuando operamos con unas posiciones tan grandes que las rachas de operaciones o días perdedores nos pueden hacer dejar de operar, a eso se le llama “riesgo de ruina”. Si tiene una ventaja en el mercado, es tan sólo una cuestión de tiempo antes de que acumule beneficios. Sólo le falta gestionar el riesgo y asegurarse de que pueda seguir jugando.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Los peligros de perder los papeles

Una de las actitudes más contraproducentes que he visto en los traders es que, de alguna manera, “perder los papeles” muestra competitividad e incluso es deseable. Mi experiencia es que los traders pierden los papeles cuando están frustrados; luchan en contra del movimiento del mercado y operan en exceso al dejarse llevar por sus emociones. De hecho, no puedo pensar en una sola vez en la que haya visto a un trader operar bien y ganar un dinero importante tras haber perdido los papeles. Siempre termina mal.

Esto es muy distinto de estar motivado y mentalizado. El trader motivado está respondiendo a una previsión: a la expectativa que proviene de ver bien los mercados y de estar deseando aprovechar esa visión. El trader que ha perdido los papeles simplemente está frustrado por acontecimientos anteriores. Perder los papeles es el arquetipo de ser reactivo, no proactivo, en las perspectivas.

Si duda de que perder los papeles o enfadarse sea una situación indeseable, imagínese que es un paciente en un quirófano. Su cirujano ha comenzado a prepararse para la operación. Cada vez que hace algo bien aprieta el puño y pega un grito. Cuando algo no sale bien, se pone a maldecir, arroja el instrumental y grita a las enfermeras.

¿Es ese el cirujano que quiere que le opere?

Ya ve lo que quiero decir: los buenos profesionales no pierden los papeles. Nunca.  Ni en el quirófano, ni en la cabina de un avión, ni en el campo de batalla liderando a las tropas. En ningún sitio en el que hay un riesgo importante. La profesionalidad supone permanecer centrado en la tarea y ocuparse de las respuestas emocionales fuertes más tarde.

Al fin y al cabo, ¿le daría su dinero a un gestor de carteras que se emocionase y se deprimiese, se pusiese rojo y lívido, con cada ganancia y pérdida en su cartera? Entonces, ¿por qué gestionar su propio dinero así?

Traducido del original: The Dangers of Going on Tilt

viernes, 13 de noviembre de 2009

Si está luchando contra la tendencia, está defendiendo su punto de vista

Uno de los problemas más habituales que veo en los operadores intradía es que terminan el día cerrando sus posiciones, pero sin desconectar mentalmente. Es decir, no tienen una exposición al riesgo por la noche, pero tienen una idea direccional firme del mercado a medio o largo plazo.

Lo peor de todo son los operadores intradía que se empeñan en sus opiniones sobre el mercado a largo plazo, los factores económicos fundamentales y los acontecimientos políticos. Esas opiniones descentran al trader de los sencillos patrones de oferta y demanda que rigen el movimientos de precios en el marco temporal intradía.

Tal vez se vea mejor con un ejemplo. Si yo quiero prever a dónde quiere mi mujer salir a cenar, no me pongo a reflexionar sobre su pasado lejano o sus aspiraciones a largo plazo. Veré en dónde hemos cenado recientemente, qué restaurantes nuevos han abierto y qué tiene buena pinta para esa noche. Si es sábado por la noche, probablemente no me decante por las zonas de la ciudad más concurridas, sabiendo que a ella no le gusta hacer cola. La información a más largo plazo sobre su vida o sobre sus planes para el futuro sencillamente no influye a la hora de decidir estas cuestiones del día a día.

Unos cuantos operadores intradía hace poco fueron arrollados por un día con una fuerte tendencia alcista, tras un día con una fuerte tendencia bajista. Si ya tenía de hacía días una posición corta, es comprensible que sufriese un drawdown. Pero si se fue a casa sin ninguna posición y se paso ese día luchando contra el movimiento del mercado, eso quiere decir que no desconectó mentalmente de sus posiciones. No estaba procesando la multitud de datos que le estaban diciendo que había un día con una fuerte tendencia alcista.

Hace un tiempo, cuando repasé mis resultados de trading, descubrí que mi rendimiento era mucho mejor cuando esperaba al menos 10-15 minutos tras la apertura para iniciar mi primera posición. El motivo de esto era que, para entonces, la mayoría de las acciones ya habían abierto y podía ver si el mercado se estaba comportando con fuerza o debilidad. Si no esperaba a observar el comportamiento del mercado a primera hora, era más probable que operase en base a mi opinión o predicción de lo que debería ocurrir – no en base a lo que realmente estaba ocurriendo en el marco temporal intradía.

Todo esto no quiere decir que las tendencias y los datos del mercado a largo plazo no sean importantes. Al contrario, son un contexto importante para el movimiento de mercado intradía. Pero tener conciencia del contexto no puede sustituir la lectura del texto: no puede ignorar lo *que* una persona está diciendo y simplemente centrarse en su postura y en cómo están hablando. Poe aún, no puede entender a una persona y responder de forma razonable si está ocupado intentando predecir lo que dirán a continuación.

Si está luchando contra la tendencia, está defendiendo su punto de vista. Y eso supone que está ignorando al mercado. Cuando su ego no forma parte de la ecuación, su punto de vista no importa: es libre para relajarse, observar el mercado y seguir sus señales. Las conversaciones, con los mercados y con las personas, van mucho mejor si mantiene una mente abierta y simplemente escucha.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Tres razones por las que los traders no ganan dinero

He aquí tres problemas habituales que he observado en traders experimentados y con talento, que están atravesando dificultades para llegar a ese siempre elusivo siguiente nivel de rendimiento:

  1. Tamaño de las posiciones. No asumen el mayor riesgo cuando están más sintonizados con el mercado y tienen más convicción sobre su dirección. Puede que hagan las operaciones en las que tienen mucha confianza con poco tamaño; las operaciones en las que tienen poca confianza se hacen demasiado grandes (a menudo para recuperar el dinero de pérdidas anteriores). Están intentando batear con más fuerza cuando la bola pasa baja y lejos.

  2. Ejecución. Esperan a que los mercados suban antes de comprar y a que bajen antes de vender. En consecuencia, entran a unos precios que les dejan inusualmente expuestos a las correcciones. Muchas veces, especialmente si las operaciones son grandes (véase el punto anterior), al entrar en pérdidas se ven obligados a salirse de operaciones que son buenas. En breve, no tienen paciencia al entrar en las posiciones; persiguen los movimientos, temerosos de perderse una oportunidad.

  3. Rigidez. No se adaptan a los mercados cambiantes. Buscan los grandes movimientos en mercados con volatilidad en descenso; buscan la ruptura cuando todo indica que estamos en un rango lateral. Fijan los objetivos de beneficios y los stop-loss de tal forma que no se adaptan a los cambios en la volatilidad. Esperan que el mercado se amolde a lo que están haciendo en vez de al revés.

Cuánto gane es una función de en lo que opere y de cómo lo opere. Muchos traders cambian en lo que operan (mercados, acciones, marcos temporales), tan sólo para seguir cometiendo los mismos errores señalados anteriormente. Entrar en operaciones con un buen riesgo/recompensa y a continuación maximizar ese riesgo/recompensa mientras se está en las posiciones es un gran factor a la hora de tener éxito a largo plazo en el trading.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Operaciones estúpidas y mercados en tendencia

En este artículo, definiré lo que llamo “operaciones estúpidas” y a continuación definiré los mercados en tendencia.

Una operación estúpida es la que hacemos en un mercado que ya ha realizado un considerable movimiento direccional. A medida que el mercado se está moviendo hacia nuevos máximos o mínimos, la operación estúpida persigue el movimiento con una posición grande a precio de mercado. Es decir, está pagando la horquilla. La operación se hace con un tamaño grande, con lo que el trader está básicamente apostándolo todo.

La razón por la que es una operación estúpida es que, la mayoría de las veces, es una capitulación. La operación se hace o en medio del pánico (no puede soportar más el dolor tras haber ignorado sus stops anteriormente) o por miedo a perderse “la gran operación”. La clave de una operación estúpida es que se hace más por motivos psicológicos que lógicos.

¿Le suena? Todos hemos realizado operaciones estúpidas. Nos hacen sentir como idiotas cuando el mercado, tras haber avanzado ya considerablemente, realiza una corrección normal, dejándonos en números rojos en una posición grande o simplemente dejándonos con la amarga sensación de que hemos vendido el tick más bajo o comprado el máximo.

Lo que hace que sea aún peor es que a veces *sabemos* que estamos haciendo una operación estúpida incluso mientras la estamos ejecutando.  Mis peores salidas han sido operaciones estúpidas, en las que me estoy saliendo simplemente porque tengo miedo a perder un beneficio o a perder aún más dinero. La operación estúpida se hace para sentirse aliviado, no necesariamente para maximizar la recompensa en relación al riesgo.

Entonces, ¿qué es un mercado en tendencia?

Es el que al final no castiga las operaciones estúpidas.

Si observa las operaciones mientras entran en el mercado a niveles de precios clave (MarketDelta es bueno para esto), puede  ver las operaciones estúpidas y a veces puede ver los rebaños de idiotas actuando al unísono.

Cómo trata el mercado al final a estas posiciones le dice bastante sobre si estamos en un mercado con tendencia o en un mercado lateral.

Traducido del original: Idiot Trades and Trending Markets

martes, 10 de noviembre de 2009

¿Cómo de habitual es el talento de élite entre los operadores intradía?

En un artículo anterior, revisé las investigaciones que sugieren que la gran mayoría de los operadores individuales no consiguen ganar dinero, especialmente una vez que se tienen en cuenta las comisiones.

Aun así, según las investigaciones hay un pequeño grupo de operadores individuales que posee un alto grado de habilidad y que puede obtener rendimientos muy por encima de los que cabría esperar por el azar. Ésta es precisamente mi experiencia al trabajar con las firmas de trading propietario: una pequeña parte de los traders acumula la mayor parte de los rendimientos. Es más, estos mismos traders tienden a dominar la lista de ganancias de un año al siguiente.

Según los autores de la investigación, sus descubrimientos: “lo pintan muy negro para los operadores intradía”. “Durante el horizonte temporal típico de seis meses” señalan, “asumiendo que pagan unas comisiones bajas en relación a otros particulares, menos del 20% de los operadores intradía tienen beneficios netos después de las comisiones”. Lo que esto sugiere es que la proporción de operadores intradía que puede ganarse la vida con su operativa es ciertamente bien pequeña.

Esto es exactamente de lo que informan los autores: “Identificamos los operadores intradía que obtenían unos beneficios sustanciales en un periodo de seis meses y analizamos el rendimiento de sus operaciones subsiguientes. Estos operadores intradía rentables seguían teniendo resultados estelares”. De hecho, los mejores traders en la muestra utilizada en la investigación ganaban más de un millón de dólares de Taiwán (unos 30.000 USD o 20.000 euros, al cambio actual) cada seis meses, mucho más del ingreso medio en Taiwán. Lo más interesante, no obstante, es que la *mediana* de los ingresos de estos traders era $125.761 (unos 3.800 USD o 2.600 EUR). Lo que esto supone es que un puñado de los mejores traders suponían la mayor parte de los beneficios.

¿Y cómo de élite era este grupo? Los autores estudiaron más de 50.000 operadores individuales en su investigación y sólo 386 eran parte del mejor grupo – menos del 1%. Cuando ve la distribución de los rendimientos dentro del mejor grupo (en la que la media excede tan claramente la mediana), no obstante, está claro que los verdaderamente mejores traders son probablemente uno entre 1.000.

¿Es esto un descubrimiento deprimente? A mí no me lo parece. ¿Sería distinta la distribución del talento de élite entre los músicos, jugadores de baloncesto, investigadores o jugadores de ajedrez? Un nivel alto y sostenido de éxito en cualquiera de estos campos es raro, pero *es* conseguible y se consigue. Se consigue como resultado de un proceso de desarrollo, no descubriendo un patrón o indicador mágico. El mayor desafío para los traders y los psicólogos del trading es aprovechar este proceso de desarrollo. ¿Está en una curva de aprendizaje que le lleve a la adquisición de la maestría? No puedo pensar en una pregunta más importante para evaluarse a uno mismo.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Tres usos del biofeedback para los traders

Un lector me pidió recientemente que escribiese un artículo sobre el tema del biofeedback. Es un tema que he tratado como una “mejor práctica” en el trading. Mi interés en el biofeedback comenzó con el trabajo que realicé en Siracusa sobre la hemoencefalografía y continúa hasta hoy día con la variabilidad del ritmo cardiaco para ayudar a los traders a permanecer “en la zona”.

Como recalco en el libro del Entrenador de Trading Diario (de próxima publicación en español por la editorial MCapital), “el biofeedback es una herramienta para entrenarse a controlar el nivel de excitación del cuerpo y la mente”. La idea básica es parecida a la de la meditación: el control fisiológico de uno mismo facilita el control emocional. Es decir, si puede controlar el cuerpo, puede adquirir un nivel de control considerable sobre la mente. Es difícil estar agitado emocionalmente si está centrado cognitivamente y relajado físicamente.

Las tres aplicaciones más habituales del biofeedback para los traders en mi trabajo son:

1.       Relajación – los traders se toman descansos durante la sesión de trading y utilizan el biofeedback para conseguir y mantener niveles reducidos de excitación (un menor ritmo cardiaco, una respuesta galvánica de la piel más baja, etc.). Esto puede ser una forma muy eficaz de interrumpirlos patrones de frustración y de exceso de trading.

2.       Desarrollar la concentración – para permanecer en la zona con respecto a la variabilidad del ritmo cardiaco, es necesario no sólo mantener la relajación, sino también permanecer centrado. Es ese estado de enfoque tranquilo, mantenido a lo largo del tiempo, el que produce los patrones rítmicos de VRC mostrados por el software de biofeedback. En este sentido, las sesiones de biofeedback son una especie de ejercicio cognitivo, en el que las personas aumentan su capacidad para mantener la concentración a lo largo del tiempo.

3.       Trabajo de exposición conductual – cubro las técnicas de exposición extensivamente en el libro sobre cómo mejorar el rendimiento de los traders, así como en el del Entrenador de trading diario. La idea de la exposición es que puede imaginar sus patrones problemáticos mientras mantiene la calma y la concentración, imaginando nuevos comportamientos y reprogramando esos patrones. El biofeedback ayuda a las personas a practicar situaciones de trading amenazadoras *mientras controlan sus niveles de estrés*, mejorando así su autocontrol.

Tal vez el mayor beneficio del biofeedback, no obstante, sea el más sutil. Como señalé en mi último libro: “el acceso a la intuición requiere una mente en calma”. Al aprender a despejar nuestra mente y mantener un alto nivel de concentración, nos volvemos más sensibles a las señales del aprendizaje implícito que nos llevan a nuestras mejores operaciones.

Traducido del original: Three Uses of Biofeedback for Traders